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abril de 2013

 

  • Wirikuta es parte de nuestra identidad, uno de nuestros referentes simbólicos que debe ser protegido a toda costa de intereses de unos cuantos.

Los planes de la empresa First Majestic Silver Corp contravienen a la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indios, al Plan de Manejo de Área Natural Protegida por parte del estado de San Luis Potosí y formar parte de los 14 sitios sagrados más importantes del mundo según la UNESCO.

“Divide y vencerás”, anuncia la antiquísima frase atribuida a Julio Cesar. En realidad no hay mejor forma de dominio, de imposición y subyugación que la de dividir, haya dicho quien la haya dicho, muchos la han practicado de diversas formas, y no hay mejor forma de borrar a un pueblo que borrándole la identidad, disolverle los referentes simbólicos y territoriales atravesados por los residuos tóxicos de una mina de tajo o de cielo abierto, supurante como un poro canceroso en el mero corazón de la tierra wixarica (la empresa First Majestic Silver Corp, a través de Minera Real Bonanza S.A. de C.V. y Minera Real de Catorce, S.A. de C.V., pretende llevar a cabo en 6 mil 678 hectáreas que comprenden las 22 concesiones adquiridas en 2009). Querrán hacer ahora a los wixaricas adoradores del becerro de oro y extirpar del desierto todo lo que despunte flora, abstraerlos de su identidad para arrojarlos en la vaporosa piel del ladino ciudadano.

    

Es algo que está pasando, vuelve la amenaza del progreso a sacarnos del letargo de la indiferencia, porque ¿progreso?, ¿para quienes? Porque, ¿qué valor puede darle a la tierra una minera canadiense?, ¿acaso están aquí por el bien del pueblo wirrarika?, o peor aún, ¿están aquí por el bien del pueblo de México? Si acaso están aquí es, además de por su propio bien, seguramente por el bien de algunas familias mexicanas.

    

Pero no es sólo eso, dejando atrás las puntiagudas reflexiones llegamos a la simple ecuación del respeto a los derechos, porque como algunos sabemos, tanto los pueblos como sus tradiciones caen bajo la protección del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo  sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes (http://www.cdi.gob.mx/transparencia/convenio169_oit.pdf), además de contravenir a la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indios, al Plan de Manejo de Área Natural Protegida por parte del estado de San Luis Potosí y formar parte de los 14 sitios sagrados más importantes del mundo según la UNESCO.

   

  Sí, por una parte se puede ver el zarpazo de la manga ancha del neoliberalismo, que sí lo es, y por la otra, un descomunal ataque contra los derechos básicos de un pueblo que ya había sido “protegido” en cuanto a sus usos y costumbres. Ahora sí, no cabe duda del monstruo bicéfalo sostenido por el cuerpo grueso del capitalismo, cabezas ciegas que se alimentan de sudor y sangre, se cuelgan el oro a las espaldas y huyen dejando atrás un paisaje de desolación donde antes fue un santuario.

     Sin más palabras les dejo la Carta del Consejo Regional Wixárika por la Defensa de Wirikuta a las Autoridades y Habitantes de San Refugio de Coronado, San Luis Potosí, México: http://frenteendefensadewirikuta.org/wirikuta/?p=3722

 

 

 

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